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Facturar o no con Excel: el gran dilema de Verifactu

La Agencia Tributaria ha actualizado sus FAQs sobre el uso de Excel y Word para facturar bajo Verifactu. Aunque en ciertos casos se permite emitir facturas manualmente, el reglamento es más complejo de lo que parece. En fiskaly te explicamos cuándo aplica, los riesgos de incumplirlo y cómo garantizar el cumplimiento con fiskaly SIGN ES.

Antes de la entrada en vigor de Verifactu para empresas, la Agencia Tributaria sigue ajustando detalles y respondiendo dudas sobre su aplicación. Una de las preguntas más comunes que recibimos de autónomos, empresas y desarrolladores de software es: 

¿Puedo seguir facturando con Excel, Word o PDF sin incumplir la normativa Verifactu?

La respuesta corta: depende, pero hay muchos matices. Vamos a explicarlo.

Lo que dice la AEAT

Según las aclaraciones recientes de la Agencia Tributaria, el reglamento Verifactu no aplica si se utilizan procesadores de texto o hojas de cálculo únicamente para:

  • Introducir los datos de las facturas.
  • Expedir e imprimir las facturas.
  • Conservar la información de facturación.

En esos casos, no se considera que se está usando un sistema informático de facturación (SIF), y por tanto, no se aplica Verifactu.

Pero cuidado: el reglamento sí aplica si el usuario utiliza Excel, Word o cualquier otro programa para procesar información fiscal, generar libros de IVA o IRPF, o automatizar cálculos relacionados con la contabilidad o los registros de facturación.

Por ejemplo:

  • Si introduces los datos manualmente y solo imprimes las facturas, no aplica la normativa.
  • Si usas fórmulas, macros o automatizaciones que generan registros o libros contables, sí debes cumplir con Verifactu.

Además, es importante que sepas que la AEAT puede verificar en cualquier momento si el uso de estas herramientas cumple con la definición técnica de un SIF.

Lo que esto significa en la práctica

Esta distinción introduce una línea muy fina entre lo permitido y lo no permitido.

Un profesional que use Excel solo para escribir e imprimir facturas manualmente podría quedar exento, siempre que no automatice nada. Pero cualquier fórmula, regla de cálculo o macro convierte esa hoja en un software de facturación regulado.

Por tanto, aunque la AEAT haya flexibilizado su postura, la mayoría de los casos reales acabarán dentro del ámbito de Verifactu, sobre todo si se procesan o almacenan datos que afectan al cumplimiento tributario.

Es decir:

  • Sí puedes usar Excel o Word si introduces los datos a mano, sin cálculos ni automatizaciones.
  • No puedes usarlo si el archivo procesa, calcula o genera registros de forma automática.

Los matices que debes tener en cuenta

El punto clave está en la definición de Sistema Informático de Facturación (SIF). Y aunque la AEAT ha dado ejemplos, sigue habiendo zonas grises. ¿Dónde termina la edición manual y empieza la automatización? ¿Qué nivel de cálculo convierte una hoja de Excel en un SIF?

Es decir, imagina que eres un autónom@ que emite sus facturas desde Excel o Word. Si introduces todos los datos a mano (sin fórmulas, sin macros, sin automatizaciones), estarías fuera del ámbito de aplicación de Verifactu. En otras palabras, si haces los cálculos en tu libreta o con una calculadora de mesa y solo anotas los totales finales en el documento, tu forma de facturar sería válida, como si usaras un talonario tradicional. 

Pero si, en cambio, utilizas una celda para multiplicar unidades por precio, calcular el 21% de IVA o automatizar cualquier parte del proceso, ya estarías usando Excel como un sistema informático de facturación (SIF). En ese caso, tu método no cumpliría con la normativa y podría exponerte a sanciones de hasta 50.000€.

Ante esta ambigüedad, lo más recomendable es no asumir. La interpretación de la normativa dependerá del caso concreto, y la AEAT podrá evaluar si tu sistema cumple o no con los requisitos de Verifactu. Puedes consultar otras dudas frecuentes similares en nuestro Consultorio Verifactu.

No te la juegues: consulta con expertos

En fiskaly sabemos que la normativa fiscal puede ser confusa, y más aún cuando cambia constantemente.

Si eres una empresa o autónom@, te recomendamos que consultes directamente con la AEAT o con un proveedor de software de facturación antes de seguir usando Excel o Word.

Y si eres desarrollador o proveedor de software, fiskaly SIGN ES puede ayudarte a cumplir con Verifactu de forma sencilla y escalable, garantizando que tus clientes sigan todos los requisitos de la normativa. 

Nuestra API Verifactu se integra fácilmente en cualquier ERP o sistema POS y te permite cumplir con:

  • Ley Antifraude y Verifactu
  • TicketBAI en el País Vasco
  • NaTicket, la futura normativa fiscal de Navarra
  • Ley Crea y Crece y la factura electrónica B2B

Todo con una única integración y con estrictos protocolos de seguridad certificados bajo ISO 27001 e ISO 9001.

Evita los grises. Deja el cumplimiento fiscal en manos de expertos y asegura que tu software, y el de tus clientes, esté siempre al día con la normativa española.

FAQs

Depende de cómo uses Excel. Si Excel se utiliza solo como una plantilla aislada y no como un sistema informático de facturación, puede haber supuestos en los que no entre dentro del alcance del reglamento. Pero si lo usas como parte habitual de tu proceso de facturación, con generación, conservación o gestión sistemática de facturas, la AEAT puede considerar que estás usando un SIF y, por tanto, deberías cumplir con los requisitos de Verifactu o del RRSIF. Para entender mejor los matices, puedes leer nuestro Consultorio Verifactu en el que respondemos dudas como esta.

Sí, puede ser legal en algunos casos, pero no siempre será suficiente para cumplir. La legalidad no depende solo de “hacer la factura” en Excel, sino de si ese uso encaja o no dentro de un sistema informático sujeto al reglamento. Además, los plazos de adaptación para contribuyentes se han movido a 2027, pero eso no significa que cualquier herramienta siga siendo válida sin más. Aquí te explicamos más sobre los plazos y lo que se mantiene hasta la fecha.

No por sí solo. Excel puede ayudarte a organizar datos, pero no está pensado de forma nativa para generar los registros de facturación con las garantías de integridad, trazabilidad, encadenamiento y estructura técnica que exige Verifactu. Tampoco resuelve automáticamente el envío a la AEAT ni la lógica antifraude del sistema.

Puede que sí en algunos supuestos, pero conviene validar bien el caso. La propia AEAT contempla alternativas como su aplicación gratuita para ciertos perfiles y volúmenes bajos, pero si utilizas cualquier otro sistema informático de facturación, ese sistema debe cumplir la normativa aplicable. Por eso, para autónomos o pequeños negocios, la pregunta no es solo “facturo poco”, sino “qué herramienta uso realmente para facturar y cómo la uso”. Lee más sobre casos similares en nuestro blog.

Cuanto antes el proceso de facturación deje de ser algo puntual y empiece a necesitar estabilidad, trazabilidad o escalabilidad. Si tienes más volumen, varios usuarios, integración con ERP/TPV, necesidad de automatizar, o clientes que exigen mayor control, seguir con Excel suele generar más riesgo y retrabajo. En esos casos, lo normal es pasar a un software adaptado o a una API como capa de cumplimiento. Te dejamos más recomendaciones y tips aquí.

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