Dentro del marco de la Ley Crea y Crece (Ley 18/2022), una factura electrónica no es simplemente un archivo digital adjunto (PDF u otro), sino un documento estructurado con datos normalizados y firmado electrónicamente, que permite garantizar su integridad, autenticidad y trazabilidad.
Debe incluirse toda la información requerida por la normativa técnica (que aún está pendiente de reglamentación definitiva), como los datos del emisor y receptor, detalles del contenido de la factura (líneas de producto, importes, impuestos, condiciones de pago) y los metadatos necesarios para su control.
Además, la factura electrónica debe incorporar mecanismos de firma digital (o delegada) que permitan demostrar que fue emitida por el emisor y no ha sido modificada posteriormente.
Por otro lado, debe poder intercambiarse entre entidades (mediante plataformas públicas o privadas interoperables), gestionarse en estados (por ejemplo: aceptada, rechazada, pagada) y conservarse durante los plazos legales exigidos, garantizando su accesibilidad y sustentabilidad técnica.
En definitiva: la factura electrónica bajo la Ley Crea y Crece es un documento digital estructurado, firmado y gestionado en un ecosistema regulado, que reemplaza progresivamente los formatos tradicionales con garantías legales, fiscales y técnicas.